¡Me encanta la Ley de la Atracción!
Por César Landaeta
Debo confesar que siempre he sentido una dosis de envidia hacia esos seres geniales que de tanto en tanto, crean una fórmula mágica para aliviar los padecimientos de los humanos que habitamos este inhóspito planeta.
En los años ochenta fueron los propulsores de ese movimiento llamado New Age, derivado de la creencia de que el universo indeteniblemente entraba en la Era de Acuario, una fase maravillosa caracterizada por la paz y la armonía entre el hombre y su entorno cósmico.
Durante la década de los noventa apareció el inefable Pablo Coelho, con su Alquimista y una larguísima cadena de publicaciones destinadas a sobarle el alma a los lesionados del duro trajinar cotidiano, y a su lado caminaba el iluminado Deepak Chopra, cargado cual Rey Mago, con los mejores dones de su lejana tierra hindú para darnos pautas de salud y vida eterna.
A estos generosos y desinteresados ángeles de la bondad, se les unía a modo de una brillante guinda sobre el nevado de una sublime torta, el nunca bien ponderado Brian Weiss y sus teorías y técnicas para transportarlo a uno regresivamente hacia aquellas divinas eras, en las cuales todos éramos reyes y reinas.
En nuestros días nos arropa la Ley de la Atracción con sus indiscutibles poderes magnéticos, los cuales pueden lanzarnos hacia el más negro de los abismos o depositar sobre nuestras camas, tal como lo hace Santa Claus, los más bellos presentes que hayamos tenido a bien exigir mediante una carta mental, plena de concentración y esperanzados pensamientos. El resultado dependerá de la orientación que le demos a nuestro buzón de peticiones espirituales.
Lamentablemente, algo de ese egoísmo que nos caracteriza, ha venido a contaminar la pureza que los creadores de códigos de fe han deseado poner en sus hallazgos y utilizamos a The Secret (otro nombre de la Ley), para pedir un auto nuevo, un amor anhelado o la cura para el muermo o el tabardillo que nos atrajo una arriesgada excursión por la Gran Sabana.
Pienso con embelesamiento en las bondades que representaría este instrumento tan extraordinario y poderoso, si en lugar de restringirlo a mezquinas finalidades, lo usáramos en forma masiva y extendida a lo largo del planeta, para salvar a la Humanidad de esas fastidiosas pestes que le aquejan cada día y que luego nos amargan el café matutino con grotescas fotografías y reportajes en los diarios.
Por ejemplo, sueño con crear una comisión bien entrenada en las técnicas de visualizar y magnetizar las cosas, para que se dirija a los mares africanos y les enseñe a los pateros que se disponen a viajar hacia las costas canarias, a dibujar en sus mentes el futuro glorioso que les espera como jeques de Tenerife, hartándose de buen vino, rodeados de dulces aromas a perdiz asada y envueltos en ricas telas de seda y raso.
Otro paquete de voluntarios (como deben ser todos los emisarios de la atracción), iría al desierto del Kalahari a mostrarles a los bosquimanos cómo, con solo ubicar bien sus radares mentales, podrían tener agua abundante para todos, sin necesidad de descabezarse los unos a los otros en burdas luchas ancestrales por el noble líquido.
Sinceramente, no entiendo el por qué no se ha instruido a la gente de todos los rincones del mundo, a utilizar esa insondable fuerza que es el magnetismo universal, para acabar el hambre, la sed, las guerras y todas las demás calamidades que nos azotan desde que Dios hizo al mundo.
Tampoco alcanza mi limitada capacidad mental para comprender cómo, si la Ley de la Atracción se cumple, independientemente de que uno crea en ella o no, aquellos seres que sufren tales inconvenientes, no logran escapar de su terrible suerte.
Si yo estuviera sometido siquiera a la millonésima parte de lo que les acontece, en mi pliego de requerimientos no cabrían más que deseos de aliviarlos aunque fuera por unos cuantos minutos.
Pero independientemente de esas leves objeciones, me encanta la Ley, ¡si señor!
¡Es un gran invento!
Como dije al principio, no puedo abandonar el sentimiento envidioso que me asalta cada vez que pienso en el dineral que habría atraído a mis cuentas bancarias, el haber diseñado por mí mismo un artefacto tan conveniente y pasearme por todos los países (los evolucionados, desde luego), propalando las inmensas ventajas de contar con los estiras y encojes del Big Bang.
Lamentablemente fui formado en una firme convicción, la cual acepté, de que a la gente no se le engaña impunemente y que los dineros obtenidos a través de la explotación de la ingenuidad y la ignorancia humana, nunca me atraerán sino sentimientos culposos y vergüenzas.
Reconozco que es algo duro afirmar esto último y deseo firmemente que estas palabras no se vuelvan contra mí. Dígame si algún día se comprueba científicamente que la magia con la que soñamos cada día, es más efectiva que el trabajo tenaz y la perseverancia para conseguir lo que se sueña.
Temo ese triste destino y por si acaso me equivoco, de una vez me despojo de malas ideas y grito a todo pulmón: ¡Transmutado y cancelado!


JAJAJAJA!! Exelente post… No es que los engañan a la fuerza ni mucho menos, nadie les obliga, estoy firmemente convencido que ciertas personas quieren estar engañadas por su voluntad (Claro que tambien existen muchos incautos!!) Pero bue, ke se puede hacer…
“And so we go, on with our lives
We know the truth, but prefer lies
Lies are simple, simple is bliss
Why go against tradition when we can
Admit defeat, live in decline
Be the victim of our own design
The status quo, built on suspect
Why would anyone stick out their neck?…”
Amigo, de verdad no sé si tus profundos conocimientos científicos te han privado de seguir leyendo correctamente y entender lo que aquí se escribe, o tal vez las mismas lecturas científicas te hacen pensar que todo lo que se escribe es en serio y no percibiste el sarcasmo aquí redactado, que se puede ver en todo momento. Evidentemente se sabe de todo lo que hablas, y por eso te recalco este párrafo:
“Lamentablemente fui formado en una firme convicción, la cual acepté, de que a la gente no se le engaña impunemente y que los dineros obtenidos a través de la explotación de la ingenuidad y la ignorancia humana, nunca me atraerán sino sentimientos culposos y vergüenzas.”
Por lo que puedo ver, o tuviste graves problemas para ver más allá de las letras o ni siquiera terminaste de leer, por lo que te pido que lo hagas de nuevo y entiendas que no promovemos la ignorancia, promovemos el humor, el sarcasmo, la honestidad, la seriedad y objetividad, y no la magia y los cuentos chinos para hacer dinero.
Gracias por tu comentario,
Saludos.
caramba que mezclotes tienes aqui, si magnetizas algo es debido a la fuerza electromagnetica. Te lo juro.
y eso solo se puede hacer en materiales ferromagneticos, ¿como demonios vas a magnetizar un desierto? o peor un continente.
eso no tiene sentido.
y esas personas que afirmas que son desinteresados son unos enbaucadores que se han hecho ricos gracias a la ignorancia de las personas, que creen en la inmortalidad a causa de la vuelta a nacer.
¿¿tiene sentido ello’
si yo te digo que soy Platon, me pedirias alguna prueba que lo soy, pero te digo que no recuerdo nada de eso, solo que mi alnma es la de platon ¿tiene sentido decir algo tan vacuo? ese es el weiss, y mejor no hablo de chopra, ese utiliza el lexico cientifico para decir cosas tan sinb sentido como la anterior.
creer en eso da ceirta sencion de seguridad a las personas que lo creen, pero eso no significa que sea cierto.
yo creo en muchas cosas que se que son falsas, pero no las pregono como ciertas.
la ley de atraccion tierne que ver con la gravedad y quien la formulo por primera vez fue Newton en 1666. se que es una noticia vieja pero veo que no te habias enterado.
en algunos libros habla sobre ella, si no me crees le puedes preguntar a cualquiera.
Me da rabia la utilizacion del lexico de la ciencia para hablar de los sinsentidos, ya que la ciencia tiene respetabilidad debido a sus logros y quieren apropiase de esos logros con el lenguaje de la ciencia.
Para que la gente piense que es verdad.
Pero sigue siendo una galimatia sin sentidfo, mantenido por las espectativas que sea cierto, para la tranquilidad de su propiua siquis, el sentimiento de inferioridad y la inseguridad asocaida a ello.
ya que no se sienten seguro de lograr las cosas por si mismo y por ello buscan algo magico que les de la seguridad de la cual carecen.
el magnetismo es una vaina diferente a la gravedad, busca las ecuaciones de maxwell para que veas como funciona el magnetismo y luego busca los trabajos de Newton o einstein para que sepas que es la gravedad. pero lo que dices no tiene sentido alguno.
Y es una critica constructiva para que no venga gente a jugar con la ignorancia, ay que este post promueve la ignorancia