“¡Qué exótico! ¡Qué chic! ¡Qué diferente!” Seguro más de algún “trendy” y “pionero” imbécil necesitado de marcar diferencia, como será el dueño de este restaurante, dirá frases como esas al enterarse de la existencia de un restaurante caníbal -sí, caníbal, carne humana- en Berlin. Y además, con la justificación de que esto es cultura y gastronomía Wari, una civilización andina que existió desde el año 600 al 1200 D.C. que este señor trata de vender como una especie de cultura brasileña caníbal que, dentro de mi escasa investigación al respecto, fue una tribu del Perú y de la cual no he leído nada sobre que fueran caníbales.
Hemos llegado al retroceso absoluto pero pintado del mayor lujo y pomposidad del mundo. Ahora, de pronto, comer carne de nuestra propia especie es lo más cool que hay, o lo será. Y más trendy aún es además, donar una parte de tu cuerpo para que otro la coma. Creo que tenía tiempo sin escuchar algo tan surrealista…y es que esto suena a película. Mientras algunos luchan por no comer ni siquiera productos provenientes de la explotación de animales, otros proponen comerse hasta su propia especie.
No es una broma, aunque me cuesta creerlo, este sitio existe y abiertamente. En su página Web, al postularse como miembro, te solicitan mediante un formulario, información personal (índice de masa corporal, enfermedades, frecuencia con la que te ejercitas, ¡y hasta si estás embarazada!) que ayude a determinar si eres apto para donar una parte de tu cuerpo, la parte de tu preferencia…Y claro, como ellos te hacen un favor con esto, sólo te cubren gastos de hospitalización, no vayas a pensar que entregar tu hígado, pierna, costillar, corazón, pie, pene o quién sabe qué diablos amerita que te den algo a cambio).
Yo no tengo más nada que opinar sobre esto. Solo espero que quien lea esto se sienta tan indignado como yo, y que el gobierno alemán sea suficientemente serio como para no permitir semejante aberración.
Para demostrar la veracidad de esto, dejo aquí la noticia del diario El País español. Read more…
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