En el primer caso podemos aliviarnos de que es un chiste, pero no en el segundo. Uno de los mayores problemas de los programas activados por voz es que tienen que ser suficientemente flexibles para aceptar los distintos acentos que hay en cada idioma. Es por eso que casi siempre, al menos hasta estos últimos años, han fracasado.
Este primer caso es en un ascensor activado por voz. El sistema parece reconocer el acento americano, pero no el escocés, lo que se convierte en un verdadero problema. (via @jalk21)
Este segundo problema es serio, es en verdad. Un GPS que funciona por reconocimiento de voz no es capaz de comprender lo que dice un francófono de algún país africano que no soy capaz de detectar. Supongo que un acento estándar de Francia sería fácilmente entendido, pero no es el caso de este señor. Al menos se lo toman con humor.







